Vicisitudes



Hay momentos
en que me gustas tanto,
que desearía que fueras más grande.

Como cuando estás tan segura de tus opiniones,
cuando te sientes tan confiada de tu juventud,
cuando te sabes hermosa,
y te piensas con un futuro.

Me fascinas tanto,
a pesar de que tus rasgos
todavía no estén bien definidos,
cuando la niña se niega a dejarte,
y la mujer aparece tan forzada,
cuando te traiciona la ingenuidad.

Literalmente te doblo la edad,
a veces quiero protegerte como a una hermana,
pero me muero por quererte como a una mujer.

Hay días en que me odio y te odio.
Hay momentos en que quisiera alejarme,
pero me detengo.

Porque reconozco una veta en tus ojos,
esa veta de amor de la cual hablaba Benedetti
y entonces podemos platicar tan bien,
podemos parar el mundo, podemos reconocernos.

Hay momentos
en que me gustaría preguntarte,
si debo sentirme culpable o correspondido.

Roberto Cortés Hernández

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